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domingo, 30 de agosto de 2015
La danza de los principiantes
lunes, 5 de diciembre de 2011
Ringo
viernes, 11 de noviembre de 2011
Amor amarillo
Y me puse a llorar.
lunes, 17 de octubre de 2011
La Favorita
Pero este es el primer disco. Se llamó homónimamente La Favorita y tenía en su sexto track esta belleza poética y de guitarras crudas, que debería ser parte de la discoteca del Museo Peronista.
Pidamos Peras a Mandioca
La historia dice que era 1970 y en Argentina pasaban cosas varias. Una de aquellas cosas era que el principal referente político de la historia argentina estaba exiliado y su partido proscripto. Casualmente, ese era el partido más popular del país, pero el Estado por esos tiempos estaba en manos de una dictadura que de popular tenía muy poco.
El compilado que edita el sello de Álvarez -un buen peronista- se llamó Pidamos peras a Mandioca. El pedido que nombraba al disco no era exactamente a Mandioca. Y la sustancia del pedido no eran exactamente peras. Era un pedido mucho más grande, acorde a la época. Lo que se pedía era una enorme pera: un perón. Mandioca pedía por la vuelta del General Perón subliminalmente desde su tapa.
El ideólogo de la tapa fue otro prócer de la prehistoria: Billy Bond. Éste dijo alguna vez "Éramos todos peronistas y Jorge Álvarez especialmente. Por eso la tapa de Pidamos peras a Mandioca es una gran pera… es un Perón. La pera era Perón y nadie lo entendió. El gran Perón. Nosotros teníamos una forma de contestar a la represión diferente a la de otros músicos de rock nacional. De alguna manera, en 1970, Perón era lo contrario a lo que había y, en ese momento, te identificabas ideológicamente. Era una toma de posición, para saber de qué lado estabas: del lado de la represión o del otro. Todos nosotros, consciente o inconscientemente, estábamos del otro lado".
sábado, 13 de agosto de 2011
Momo Sampler
Me cuesta pensar que el último disco de la banda psicodélica en sus primeros años, under (but not underclass) en los ’80, revienta estadios en los primeros ’90 e itinerante en su último estertor haya sido Momo Sampler. Algunos, y lo comentábamos por esos días (algunos se acordarán de que lo comentábamos, otros no se acuerdan nada de esos días), nos habíamos despedido en el disco anterior. No porque haya dejado de gustarnos y toda esa crítica estúpida que se les hacía por esos días a las máquinas -torpemente- utilizadas y a un disco de Los Redondos que tenía ¡¡en su propio nombre!! la palabra maldita sampler. No, para nada, eso era lo que más nos gustaba. La aventura de ir viento en contra de lo que el adormecimiento del rock pedía y viento a favor de la historia cultural y musical que avasallaba somnolencias. El hecho por el cual el disco anterior nos saludaba eran los demasiados símbolos de despedida: se tomaban el último bondi, el último tema de ese último bondi, loneytoonamente, se llamaba Es to-to-todo amigos!, atesoraban un gualicho de olvidar cuando la búsqueda los dirigía hacia nuevos placeres. Y por si fuera poco lo presentan en Racing con un video pre-recital que era más una biografía casi autorizada en formato comic futurista con aires de despedida de aquello que ya no es, que un simple video de presentación. Patricio Rey se estaba yendo en ese disco. Y será el destino que quizás no quiso que se fueran en ese disco, pero ese video de presentación-despedida, justo ese video, al menos en lo poco que públicamente se sabe, fue el que selló la despedida.
Quizás que Momo haya sido el personaje principal, entre tantos otros borders personajes de ese cuento-tragedia que contaba cada disco, era la subversión necesaria de la vida. Patricio, ya no era Rey, prefería darle el poder a las masas. Quizás por una sola noche, por cada noche en que se barajaban las cartas sobre la mesa. Las masas tuvieron el poder, coparon el viaje itinerante y el monarca no lo soportó. Se vistió de Momo, los condenó a ocupar la cartelera y se pegó el balazo. Quizás. La forma humana trasvestida en misa cómica. Trágica. Y una frase de Apuleyo que ladra Te prometemos que en la alegría y la risa del festival nadie osará dar una interpretación siniestra a tu repentina vuelta a la forma humana como epígrafe del disco. La forma humana, que en el primero de los discos, Gulp!, se había perdido. En el último vuelve, pero ya en carnaval, en murga, en emulación y subversión. Con la muerte de su deformador.
Hace 10 años presentaban Momo Sampler, el primer disco de la era que ya no era de Patricio Rey, y era el balazo en la sien que Patricio Rey se daba para que los que quedaban pudieran enfrentar nuevos placeres. Y como dice, genialmente, Mariano del Mazo, lo mejor que puede pasar es que jamás ocurra una reunión. Sería sobre la tumba de Patricio Rey.
Maridajes
Cuándo: a 10 años del balazo
Dónde: en el templo de Momo
Cómo: en una apuesta por la mutación, por el cambio, por nuevos placeres
Patricio Rey y los Redonditos de Ricota -
sábado, 11 de junio de 2011
Invisible
Un disco tre-men-do.
Antes del tiempo era todo azul, leve de suspensión
Al no haber gente no había bien ni mal. No existía esperar.
¿Cómo elegir una canción de este disco?
Suspendamos todo. Suspendamos la rotación de la Tierra sobre su eje. Suspendamos la traslación alrededor del Sol. Suspendamos el tiempo. Suspendamos los pensamientos. Suspendamos los deseos, las arbitrariedades, las filosofías, los comentarios, las ansiedades, las distracciones, las ambiciones, los movimientos, las inhibiciones, las creencias, los aprendizajes, los juicios, la condición humana.
Suspendamos todo. Escuchemos a Invisible.
Maridajes
Cuándo: fuera del tiempo
Dónde: fuera del espacio
Cómo: en suspensión
Invisible -
miércoles, 8 de junio de 2011
Profano
Sueño y valeriana no hicieron otra cosa que hacerme recordar a Rubén Goldín. Así se dio la charla y así caí en el recuerdo de este lindo (aunque un poco desparejo) disco y en esa genial canción que por ella sola Goldín se ganó -para mi humilde entender- un lugar entre los próceres de la década del ’80.
Rubén Goldín se hizo conocido en el mercado del rock allá a mediados de la década del ’80 cuando desembarcaron en las bateas (concepto ochentoso si los hay, eh) y los escenarios del rock porteño esa caterva de rosarinos que conformaban entre otros Jorge Fandermole, Lalo de los Santos o Adrián Abonizio. Y Rubén Goldín era el jovenzuelo de voz dulce -y un poco spinettiana- de la comunidad.
En 1988 Goldín editó éste, su segundo disco, Profano, y en él hay 3 ó 4 canciones que no debería dejar de escuchar ningún oído. Y una que merece entrar al Olimpo: Sueños de Valeriana.
Ando difícil de dormir. Le pongo palabras a las cosas. Me acordé de Goldín y de esta gran canción. Así que vamos para adelante, la barrera es el tiempo, pero cerrar la puerta no es ninguna solución, claro. Las cosas que dejamos de hacer y aún llaman. Un gran signo de pregunta.
Maridajes
Cuándo: cuando no puedas dormir
Dónde: cruzando la barrera
Cómo: con una infusión -con un poco de miel-
Rubén Goldín -
martes, 31 de mayo de 2011
Este tiempo
Un telón se abre y asoma Este tiempo. Aquí es el presente, siempre tenso, el que se indaga. Habla Guillermo Korn desde el estuche del nuevo disco de Liliana Herrero.
Liliana Herrero es LA INTÉRPRETE argentina. Y en este nuevo tiempo, en este nuevo disco, en Este tiempo, interpreta composiciones de este tiempo, como sólo ella puede hacerlo.
Lo hace con Aristimuño, y el viento sur se transforma en hermosa brisa litoral. Lo hace con Spinetta, y la poesía de baguala urbana es el sonido de la tierra. Lo hace con el genial oriental Edu Pitufo Lombardo y es tan Río de la Plata como sus mesopotámicos afluentes. Lo hace con la cercanísima dulzura del bardo milonguero Fernando Cabrera y no existen las distancias. Interpreta a otros más orientales y a otros porteños, y a otros interiores argentinos. Y a todos los resignifica, los desarma y los convierte en sentimiento, en la pasión de su voz.
Liliana Herrero juega con las versiones. Se divierte, las sufre, las sueña, las vive y las impregna de todo su humor -hermoso humor- y de su belleza.
Se desdibuja, se nubla, se empaña en la tapa del disco, porque la claridad está en las canciones y en la voz. Es ese el terreno de la verdad. El espacio de Este tiempo.
Ya es este tiempo. Y, mierda, qué lindo que es cuando lo interpreta Liliana Herrero.
Maridajes
Cuándo: je, en este tiempo, claro
Dónde: en el mundo irrespetuoso y genial de la interpretación de Herrero
Cómo: indagando el presente
LIliana Herrero -
sábado, 28 de mayo de 2011
Despierta
Pasando a cuestiones menos abstractas, hablábamos ayer con Pablo de este disco, el último de Las Pelotas. Y cómo nos gusta. Qué bien que están -que estuvieron siempre, pero ahora más- Dafuncchio y compañía. Cómo se extraña el Bocha, y sus saltos y sus bailes, y sus locuras noventosas, que alguna vez compartimos de puta casualidad. Pero qué bien están.
Y Pablo y yo, personalmente, creemos que todo esto es una locura. Y lo creemos, muy especialmente, por vos y por vos. Después es sólo un recuerdo. Todo pasará.
Despierta. Despierten. Despertemos.
Maridajes
Cuándo: cuando llegue el día
Dónde: en el cielo, en la oscuridad, en el tiempo
Cómo: personalmente
Las Pelotas -






